Padre, tus pies,
peces ornados con sandalias,
se deslizan cautelosos
en el mar oscuro.
Esa profundidad que todo lo contiene
eres tú mismo.
Buscas tu sitio, mar de los sargazos,
para depositar tu vida que se apaga.
Somos el cardumen que te sigue
en la corriente que acostumbraste
con sabiduría a la ceguera.
Creemos que todo ha cambiado
desde que no nos miras
y mar adentro de ti somos los mismos:
tres niños que sujetos a tu ropa se estremecen
mientras fluye el tiempo de aguas
holgado en tu camisa.

Elva Macías (1944)
Entre los reinos.
Conaculta, Naucalpan, 2002.

Un poema al día, para que quienes puedan se lo pongan encima y lo atesoren en la memoria. Selección de Felipe Garrido.

Miguel Ángel Porrúa, editor; Academia Mexicana de la Lengua; Creadores Eméritos FONCA.

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