¿Adónde irá veloz y fatigada 
la golondrina que de aquí se va?
O si en el viento se hallará extraviada 
buscando abrigo y no lo encontrará.
Junto a mi pecho le pondré su nido 
en donde pueda la estación pasar.
También yo estoy en la región perdido
¡oh, cielo santo! y sin poder volar.
Dejé también mi patria idolatrada, 
esa mansión que me miró nacer. 
Mi vida es hoy errante y angustiada 
y ya no puedo a mi mansión volver.
Ave querida, amada peregrina, 
mi corazón al tuyo acercaré. 
Oiré tu canto, tierna golondrina;
recordaré mi patria y lloraré. 

Música de Narciso Serradell Sevilla (1843-1910)
Texto atribuido a Francisco Martínez de la
Rosa (1787-1862), a Niceto de Zamacois (1820-1885)
y a José Zorrilla (1817-1893)

Un poema al día, para que quienes puedan se lo pongan encima y lo atesoren en la memoria. Selección de Felipe Garrido.

Miguel Ángel Porrúa, editor; Academia Mexicana de la Lengua; Creadores Eméritos FONCA.

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