Hoy estará nublado
en una ciudad en la que ya no vivo.
Mi teléfono calcula un sesenta por ciento
de probabilidad de lluvia
Detalles atmosféricos, temperatura, viento
y algo de granizo.
La aplicación del clima
me sugiere no olvidar
el paraguas y salir abrigado,
pero hoy como ayer, como todos
los días de los últimos meses,
este cielo está ileso y nada
lo interrumpe, y el sol cae
y rebota como en su propia playa.
Me asombra la soberbia tecnológica
de mi teléfono. Las notificaciones
que llegan tan exactas,
su nula propensión hacia la incertidumbre.
Yo sé que evitarás
las avenidas por las que caminamos,
el tránsito se intensifica
en algunas arterias.
Intuyo ese trayecto alterno
para caer puntual
al capítulo que ya no
estaré viendo.
Tu realidad y la mía que no se corresponden.
Mi teléfono miente o está desubicado.
Nuestros satélites triangulan datos
para dar ubicaciones exactas de las cosas.
Es una operación que no alcanzo a entender,
pero me alegra que ahora esté perdido.
Que no sepa si estoy aquí o allá,
o dónde dejé olvidado
el afecto.
Pero esa confusión
en la memoria
geográfica
nos hace más humanos,
falibles,
menos listos.

Angel Vargas (1989)
Antibiótica
Tierra Adentro, México, 2019

Un poema al día, para que quienes puedan se lo pongan encima y lo atesoren en la memoria. Selección de Felipe Garrido.

Miguel Ángel Porrúa, editor; Academia Mexicana de la Lengua; Creadores Eméritos FONCA.

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