Es cierto, el arte es un lujo, pero un lujo de primera necesidad. (1977)

Saber mucho puede ayudar a comprender. Pero se puede comprender sin saber mucho. (1987)

¡Tener ángel, qué suerte! Pero no basta para crear una obra de arte. Tener ángel y demonio: ésa es la fórmula. (1986)

Le perdonamos a un artista sus defectos morales, si su obra es buena. Si es mala, no lo salvan ni las más excelsas virtudes de su alma. (1992)

De los amores no correspondidos no nacen niños, pero a veces, si todo sale bien, canciones, cuadros y –¿por qué no?– aforismos (1992)

(Para artistas y escritores.) No te deprimas por la mala crítica de tu obra; puede servirte de mucho. Lo deprimente es el elogio de los estúpidos. (1982)

Cuando estés deprimida, ponte a escribir un libro o cómprate un nuevo vestido. (1984)

Cuando vi al ángel, me nacieron alas. (1973)

Entre los diferentes lenguajes, el de la palabra es el que mejor sirve para la comunicación. Comunica por lo que dice y por lo que calla. (1992)

Ante la absoluta ambigüedad de los hechos, la relativa ambigüedad de la palabra inspira confianza. (1992)

Las ideas creadoras están en tu pluma. El problema es sacarlas de allí. (1971)

No siempre tiene uno tiempo de escribir cosas cortas. (1978)

Escribir es pensar. (1949)

Mariana Frenk-Westheim (1898-2004)
Aforismos, cuentos y otras aventuras
FCE, México, 2013

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