Ángel de mi guarda,
dulce compañía, no me desampares…

Un puente colgante
por donde el ángel de la guarda
me preserva de peligros.
Un puente colgante: mi infancia.

La gracia, el pecado,
la brisa
subiendo, subiendo;
el ángel de la guarda
más lejos, más lejos.
El puente colgante,
más lejos, más lejos.
Pasillos oscuros y puertas estrechas,
desvanes, bodegas,
la brisa en las ingles.
Ángel de mi guarda,
no me desampares.

Víctor Sandoval (1929-2013)
Poesía 1947-1999.
Conaculta, México, 1999.

Un poema al día, para que quienes puedan se lo pongan encima y lo atesoren en la memoria. Selección de Felipe Garrido.

Miguel Ángel Porrúa, editor; Academia Mexicana de la Lengua; Creadores Eméritos FONCA.

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