Esta es una historia que rompe paradigmas para muchas sociedades, y libre es, quien así lo desee, de leerla con la mente cerrada y lista para defender contra los hechos a las creencias. Desde luego, se puede, también, disfrutar cada línea y abrirse a nuevas formas de habitar el mundo.

Sanna Mierella Marin es la actual primera ministra de Finlandia, y al asumir el cargo el 10 de diciembre de 2019 se convirtió, con sus 34 años de edad recién cumplidos, en la persona más joven del mundo en tener tal puesto, sin importar si hablamos de un sexo u otro. Que esta mujer nacida en Helsinki llegara a tal sitio, podría tener o no importancia para muchos, sin embargo demuestra que la capacidad no es cuestión de edad, ya que así lo avala su trayectoria política.


La tasa de desarrollo económico de Finlandia es una de las más altas del planeta y se basa en grandes recursos forestales, altos niveles de inversión de capitales, máximo desarrollo tecnológico, excelente bienestar y seguridad para sus habitantes.


Esta mujer que pertenece al Partido Socialdemócrata de Finlandia tuvo su primera postulación a un puesto de elección popular, una concejalía del Ayuntamiento de Tampere, cuando tenía 22 años y perdió. A pesar de ello, formó parte del gobierno municipal en calidad de concejala adjunta. Una derrota no la detuvo. Así, continuó su ascendente carrera política que la ha llevado a ser una de las tres líderes de gobierno en la actualidad en países nórdicos, junto con las mandatarias de Noruega y Dinamarca. Cabe recordar que las naciones de esta región del mundo ostentan el más alto nivel de vida del planeta. Queda claro entonces que debe y puede gobernar quien sea capaz sin importar su sexo.


Mika Waltari es uno de los escritores más famosos de Finlandia. Una de sus novelas más conocidas es Sinuhé, el egipcio.


La primera ministra se ha caracterizado por su lucha a favor de la reducción de las desigualdades sociales, la supresión de cualquier forma de discriminación, el estado de bienestar y la lucha contra el cambio climático. Ella proviene de una familia formada por su madre biológica (lesbiana) y su pareja, otra mujer (lesbiana). Criada por dos mujeres, vuelve a partir ideas preconcebidas de quienes consideran indispensable la figura de un hombre y una mujer en casa. Sana Mirella no es una delincuente o una inútil sino la líder del gobierno finlandés. Además, para aquellos que creen en los ejemplos del hogar como factores que determinan las preferencias sexuales y otras cuestiones de la vida de las personas, debemos mencionar que Sana Mirella Marin tiene un hijo que es producto de su matrimonio con un hombre, Markus Räikkönen. 

Más allá de lo que cada uno piense, es indudable que la biografía de esta mujer escandinava es, sin pretender serlo, un cortador de moldes. 

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