El copihue es la flor nacional de Chile, y ésta es la leyenda del origen de su nombre:

En tiempos remotos, habitaban en la tierra de Arauco pehuenches y mapuches. En el lugar vivían una bella princesa mapuche, llamada Hues, y un vigoroso príncipe pehuenche, cuyo nombre era Copih. Sus tribus estaban enemistadas y combatían a muerte. Pero Copih y Hues se amaban y se encontraban en lugares secretos de la selva. Un desafortunado día, los padres de ambos jóvenes se enteraron y temblaron de furor. Copiñiel, jefe de los pehuenches y padre de Copih, y Ñahuel, jefe mapuche y padre de Hues, fueron cada uno por su lado hasta la laguna donde ambos enamorados se veían furtivamente. Ñahuel, cuando vio a su hija abrazándose con el joven pehuenche, arrojó su lanza contra Copih y le atravesó el corazón. En medio de un borbollón de sangre, el príncipe se hundió en las aguas de la laguna. El jefe Copiñiel hizo entonces lo mismo con la bella Hues, quien, con el corazón atravesado por la lanza implacable, también se hundió en la laguna. Hubo mucho llanto entre las dos tribus por la muerte de los amantes. Cuando hubo pasado un año, pehuenches y mapuches se reunieron en la laguna para recordar la muerte de sus príncipes. Llegaron de noche y durmieron junto a la ribera, pero con las primeras luces del día, vieron en el centro de la laguna un suceso asombroso: del fondo, surgían dos lanzas entrecruzadas. Una enredadera las enlazaba, y de ella colgaban dos grandes flores de forma alargada: una roja como la sangre y otra blanca como la nieve. Las tribus enemistadas comprendieron y se reconciliaron y acordaron llamar a la flor copihue, que es la unión de Copih y Hues (leyenda documentada por Alegría y López, 1985).

El nombre mapuche, copihue, viene de copün que significa “estar boca abajo”. Éste es símbolo de la raza Araucana, celebrado en la literatura, el canto y la escultura (Mösbach, 1992).

Para el pueblo mapuche, el copihue es símbolo de felicidad, virtud, alegría, amistad y gratitud. Resalta como una de sus plantas sagradas y en época de la Conquista los guerreros la veneraban como el emblema del valor y la libertad, y los jóvenes como el espíritu tutelar de sus amores (Plath, 1983).

La denominación del copihue como flor nacional de Chile se remonta a los años entre 1915 y 1920. A partir de tal denominación, fue objeto de una extracción indiscriminada. Por fortuna, en 1971, se generó una ley para su protección. Cabe mencionar que la declaración oficial de flor nacional se da hasta el 20 de enero de 1977.

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